domingo, 4 de septiembre de 2011

Cada dolor en esta vida es una lección aprendida.

Suspiro y elevo la mirada al cielo, deseando que en esta lluvia la soledad se lave, que el propósito de esta tristeza se haga evidente, y que el distante destello del alba no lo sea más.
Al recordar el camino, no encuentro en el falta alguna, y si las hay un motivo justo las acompaña, ser lo que soy, mas fuerte que antes, con mis alas enteras otra vez, mis errores, los que me alejaron de ti, los que creí que eran mi perdición, hoy tienen su razón de ser, recuperé mis alas y mi fe, puedo amar, y ser libre…..y enseñarte a volar

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